domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Por qué Papá Noel Viste de Rojo?

Más allá de los tiempos, sigue siendo el personaje más querido por los chicos y los grandes de todo el mundo.
Salvo que este Papá Noel, gordo, barbudo, vestido con ropa demasiado pesada, no encaja con las temperaturas de estas latitudes, pero lo seguimos esperando.
Creyendo que pueda llegar en su trineo aunque la nieve brille por su ausencia, escribiendo una carta, soñando que se va a deslizar por la chimenea, que por suerte tiene la leña apagada.
Todo puede ser, soñar no cuesta nada, la esperanza y la ilusión nos hacen un poco niños todo el tiempo, y esta noche tal vez nos pongamos a esperarlo.
Esta es una de sus historias:
Papá Noel deviene de Père Noél (Papá Navidad), el nombre con que se conoce en Francia la leyenda de San Nicolás.
En Austria lo llaman Niklas; pero es Sinterklass o Sint Nicolaas, en los Países Bajos; Pelze-Nichol, en Baviera; Kolya, en Rusia; Semiklaus, en Tirol; Svaty Nikulas, en Checoslovaquia; Santa Claus, en los Estados Unidos; Father Christmas, en Gran Bretaña y Bonhomme Noél, en Alsacia.
En todos esos lugares la Navidad se celebra en invierno, de ahí que esté tan arropado; pero en sus orígenes, en Licia (actual Turquía) San Nicolás no vestía así y además era flaco y elegante.
El hombre existió: fue un cura que vivió entre fines del siglo III y principios del IV, a quien apodaban “episcopus puerorum”, es decir, obispo de los niños, porque se desvivía por ellos.
Hijo de una familia acaudalada, desde muy joven tuvo la costumbre de comprar regalos y distribuirlos en Navidad entre todos los chicos pobres de Licia, lo que le valió aquel apodo.
Convertido en santo por la Iglesia de Oriente, su fama pasó a Occidente, donde se convirtió en patrono de los vikingos, quienes en sus viajes en barco -que incluyeron América, adonde llegaron en el año 1.000, 492 años antes que Colón- expandieron la leyenda por todo el mundo.
En Holanda su fama caló tan hondo, que lo primero que hicieron los colonos neerlandeses al llegar a Manhattan -entonces llamada Nueva Amsterdam- en los Estados Unidos, fue levantarle una estatua y llamarlo a tono con el nuevo idioma Santa Claus, en vez de Sinterklass.
Alto, delgado, con hábito de obispo y montado en un caballo blanco, su imagen no se asemejaba en nada a la actual, producto de la imaginación del dibujante sueco Abdón Sundblon, a quien en 1930 The Coca-Cola Company le encargó hacerlo más marquetinero.
Addón creó un personaje de aspecto feliz y bonachón, regordete -porque la superchería en curso decía que los gordos eran saludables y los flacos tuberculosos- y de barba blanca y traje colorado, los dos colores corporativos de la firma.




Fuente: www.informajunin.com

No hay comentarios: