martes, 10 de agosto de 2010

El Movimiento Art & Craft

Mueble estilo Art & Craft
Estimulado por el pensamiento socialista, este movimiento británico, de gran influencia en todo el arte europeo, es también uno de los menos conocidos. (...)

No deja de ser una paradoja que el movimiento inglés de los arts & crafts, uno de los más citados e influyentes, sea también uno de los menos conocidos. Hacemos constantes referencias a los prerrafaelitas, al art nouveau y todas sus variantes, a la escuela de Glasgow, a la Bauhaus, al art déco, etc., pero en pocas ocasiones profundizamos en la importancia de la tendencia impulsada en la Inglaterra de 1880 y que hoy descubrimos como el germen de los conceptos de artesanía y diseño modernos. (...) Ahora se hace una revisión completa a un período clave de la historia moderna de Europa (con extensiones en América y en Japón), en el que se gestó intelectual y formalmente el concepto de la artesanía integrada a la industria, la idea de producción en serie y la aparición de una estética industrial que será denominada design.

Era de las Máquinas
Mueble estilo Art & Craft
Impulsado por William Morris y John Ruskin durante la época victoriana, el movimiento de los arts & crafts pretendía formular una nueva propuesta decorativa capaz de neutralizar la generalización de la fealdad, que se estaba imponiendo a consecuencia de los métodos industriales de producción. A los fabricantes de la "era de las máquinas" les interesaba más la cantidad que la calidad, ya que sólo aspiraban a tener un mercado mayor que les permitiera obtener más beneficios, por lo que nutrieron a la industria no de artesanos, sino de técnicos del maquinismo, sin cultura estética, lo que redundó en la producción de unos objetos formalmente abyectos, según definición de Morris. Estimulado por el pensamiento socialista y por su adhesión al esteticismo propugnado por el sociólogo y teórico del Arte Ruskin, fue precisamente este artista y político, quien se empleó a fondo con el objetivo de que el pueblo llano no se viese condenado a usar solamente estos objetos carentes de belleza, por lo que trató de infundir a la producción industrial unos valores estéticos hasta aquel momento ignorados, a partir de la experiencia que había adquirido en la época prerrafaelita, en su empresa Morris & Co., donde trabajaba en todos los campos de la decoración y el interiorismo, mobiliario, vidrios de colores, papeles pintados, telas y cerámicas... sin establecer jerarquía entre ellos e implicando en este proceso a artistas y expertos en oficios. El ideario de Morris tuvo muchos seguidores que, como él, preconizaban la idea de que antes de hacer cuadros bellos era indispensable hacer bellas las mesas, las sillas y los enseres y el entorno de la vida cotidiana. Y así, de la mano del discípulo de Ruskin y Morris, C.R. Ashbee, nació la Arts and Crafts Exhibition Society que defendía que el Arte no era cosa de inspiración sino de oficio, una manifestación del placer del trabajo y una vía de perfeccionamiento de la condición humana, aunque también terminaron por aceptar la producción industrial, siempre que el artista-artesano fuera capaz de supeditar las máquinas a sus intenciones.
… Se pone de manifiesto la perspectiva internacional de esta tendencia que incidió en toda Europa (Francia, Alemania, Austria, etc.), pero también en Estados Unidos y Japón. (...)

Revolución Social
Página diseñada por William Morris
En estos espacios se pueden descubrir textiles, vitrales, muebles, cerámicas, objetos de metal, joyas, libros, elementos de arquitectura interior, fotografía, pintura, escultura... producidos por los diseñadores más destacados del momento (Voysey, Mackintosh, Ashbee, Morris, Baillie Scott y De Morgan), que nos permiten captar los rasgos de un estilo que en realidad fue un movimiento, que surgió como reacción a la revolución industrial y que acabó poniéndose a su servicio, siempre defendiendo los ideales de belleza y sociabilidad, frente a los del mercado puro y duro. Muchos fueron los logros de los arts & crafts; primero, elevar el estatus del artesano y darle moral para afrontar el amenazante maquinismo; segundo, dar unas condiciones dignas al trabajador, siguiendo el modelo de los antiguos talleres, y, finalmente, ofrecer unos diseños de formas más simples y primitivas, aptos para todas las clases sociales. Unas aportaciones fundamentales que nos permiten afirmar que, con ellas, las bases del diseño industrial estaban echadas.

Fuente: Daniel Giralt-Miracle en Descubrir el Arte. Abril de 2005. Nº 74. Págs. 108-109
www.ite.educacion.es

No hay comentarios: